Crear también puede sostener la vida investigadora, sin restar ciencia
¿Es la dedicación a la literatura y las artes una distracción en la carrera científica, o puede ayudar a sostenerla? En el mundo académico, las prácticas creativas —como escribir ficción, hacer música, pintar, fotografiar o participar en artes escénicas— suelen verse como actividades periféricas, ajenas al rendimiento científico. Sin embargo, muchas personas investigadoras las practican y las integran en su vida personal y profesional.
Este estudio analiza si la participación en actividades literarias y artísticas se asocia con una mayor felicidad investigadora y si tiene algún coste en términos de producción científica o impacto posterior. Los resultados muestran que una mayor amplitud de prácticas literarias y artísticas se asocia con más felicidad, sin que exista evidencia de menor producción científica ni menor impacto en citas. El artículo introduce además la idea de equilibrio ciencia-arte, distinguiendo entre experiencias positivas de integración y experiencias negativas de tensión o conflicto entre ambas facetas.
Principales conclusiones:
- Las personas investigadoras que participan en más prácticas literarias y artísticas tienden a declarar mayores niveles de felicidad.
- La literatura y las artes no aparecen asociadas con un menor rendimiento científico posterior, ni en producción ni en impacto.
- El modo en que se percibe la relación entre ciencia y arte importa: cuando ambas facetas se viven como compatibles, pueden reforzar el bienestar; cuando se perciben como conflictivas, sus beneficios se reducen.
¿Cómo pueden las instituciones académicas reconocer las prácticas creativas como parte de carreras investigadoras más felices, sostenibles y plenamente compatibles con la excelencia científica?
Joaquín M. Azagra-Caro (2026). Literary and artistic practices, higher researcher happiness, and no lower scientific performance. Science and Public Policy, scag063.

